Hoy vengo a contaros de mi experiencia con WordPress que fue un laberinto, un gran descubrimiento. De Wix a Elementor, este es mi honesto proceso de aprendizaje y mi salto a la profesionalidad.

Cuando comencé el Máster y llegó la asignatura de Gestión, Edición y Publicación, el hecho de crear páginas web con WordPress sonaba muy atractivo. Pero pronto empezó lo que yo llamaría El corredor del laberinto (The Maze Runner) del diseño web. Menos mal que, entre una amiga y compañera del máster, Antía, nos fuimos echando un cable.
Al principio, en WordPress todo sonaba muy bonito: el SEO, las palabras clave, las entradas, las páginas… y mis ideas creativas parecían increíbles. El primer reto, aunque fue menor, fue encontrar y asegurar mi dominio. Pero una vez conseguido, empezó la verdadera lucha: la de intentar salir de un laberinto que parecía no tener un final claro, y no creo que lo tenga.
Y eso es, ente muchas cosas, lo que aprendí de este máster.
- De la sencillez de la Universidad a la profesionalidad del Máster
- WordPress: un salto a la profesionalidad
- El desafío de Elementor: del diseño ideal a la ejecución real
- Conclusión
De la sencillez de la Universidad a la profesionalidad del Máster:
En mis estudios universitarios me enseñaron Wix. La plataforma era tan sencilla que ni siquiera recuerdo al profesor dedicándole mucho tiempo a su explicación; se trataba de elegir una plantilla y modificarla, sirviendo para una asignatura de redacción. Soy consciente de que esta plataforma provoca la burla de los profesionales de WordPress (algo que comprobé cuando lo mencioné en la WordCamp Galicia, 2025), pero fue mi primer acercamiento.

Pd: Foto inicio de la WordCamp Galicia, 2025 con Antía.
Sin embargo, en el mismo entorno universitario descubrí Figma gracias al profesor de la asignatura de Producción Digital Interactiva, lo que hizo que valorara enormemente la herramienta. Nos enseñó a diseñar la experiencia de crear una aplicación de forma estructurada. Fue una habilidad que me encantó; yo no solo creé el prototipo básico para móvil que se pedía, sino que lo llevé más allá diseñándolo para tres dispositivos (móvil, ordenador y tableta), estructurándolo para varios usuarios en formato de árbol, además de desarrollar la idea conceptual de la app.

© Captura de pantalla del Figma. Hecho por Mariña Couceiro Sanmartín.
WordPress: un salto a la profesionalidad
Me he dado cuenta de que pocos trabajos están valorados a lo largo de la vida hasta que te toca a ti, y ese es el caso de los creadores de páginas web. Gracias a los profesores del máster, ahora los valoro mucho más al ponerme en su lugar. No hablo desde la teoría, sino desde la práctica que implica presión y el esfuerzo de estar horas hasta que todo salga.
Esto es lo que me ha impulsado a seguir aprendiendo y, como digo yo, a no cerrarme a nada. En el caso de WordPress, ha sido un gran descubrimiento. Al principio pensé: “¿será como un juguete?”. Pero cada vez que avanzábamos me daba cuenta de lo importante que es saber manejarla y todo lo que implican sus herramientas.
He aprendido vocabulario y una cantidad de opciones y la necesidad de entender conceptos como plugins, header, footer, widgets y SEO; todo me pareció esencial. Toda mi base de conocimiento de WordPress y Elementor, es gracias a los profesores de está asignatura y además la he afianzado repasando recursos y materiales como los apuntes del profesor Xabier sobre CMS y WordPress. Me siento contenta de haber trasteado, aunque en algunos casos fastidié alguna cosa. A pesar de esto, valoro la base de conocimiento adquirida y espero seguir aprendiendo.
El desafío de elementor: del diseño ideal a la ejecución real
Aunque la cosa de WordPress no acabó ahí. También aprendimos a usar el maquetador visual Elementor, y si bien se vende como una herramienta para simplificar, mi experiencia fue un verdadero desafío, a diferencia de lo que hicimos con la parte de la entrada de WordPress (SEO, ALT), que encontré muy fácil.
A pesar de parecer intuitivo, configurar una página desde una plantilla fue un proceso que llevó mucho tiempo y me llevó casi a la locura. Sentía que el laberinto no tenía un final. Me acostaba dándole vueltas a cómo conseguir mi idea de diseño, una página web que me parecía inalcanzable. Me duele no haber podido plasmarla totalmente, pero sigo creyendo que no se podrá hacer solo con WordPress y Elementor, sino con algo más que aún no he descubierto.
Mi proyecto, BruMar, tiene una estética limpia, enfocada en tonos claros y azules con predominancia del blanco, tipografía Roboto. Soy consciente de que, aunque el diseño actual está bien por lo que sé hacer y además de trastear, pues he conseguido cosas y cumple con los requisitos, pero se que queda mucho por aprender y mejorar.
Conclusión
Si bien Wix me enseñó a crear páginas, WordPress, con su ecosistema, me ha enseñado a construir proyectos digitales serios. Fue un descubrimiento difícil pero gratificante. El camino para dominar tanto WordPress como Elementor es largo, pero ahora entiendo que la clave está en no frustrarse, ser honesto con los resultados iniciales, y tomar nota de mi idea de diseño para hablar con el profesor y ver si se puede realizar en mi TFM. Sigo creyendo que la combinación de la planificación rigurosa de Figma y la ejecución robusta de WordPress es el camino a seguir.